lunes, 13 de julio de 2009

Margaret Thatcher

Margaret Thatcher (13 de octubre de 1925, Grantham, Reino Unido), es una política británica que fue primera ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990. Fue conocida con el sobrenombre de «La Dama de Hierro».
Además del título de Baronesa, tiene en su poder la
Orden de Mérito del Reino Unido, la Orden de la Jarretera y el Consejo Privado del Reino Unido, y es Miembro de la Royal Society.
Además de haber sido la única mujer en ejercer dicha función, la ocupó por el período más largo que se conoce desde
Lord Salisbury y en forma continua desde Lord Liverpool. También ha sido una de las dos únicas mujeres en liderar un partido político importante en esa nación o en ser titular de una de las cuatro Great Offices of State (puestos principales de un gobierno). Es una de los políticas más significativas de la historia reciente, tanto en el Reino Unido como en el ámbito mundial.
Durante su mandato como Primera ministra del Reino Unido se acuñó el término de thatcherismo para referirse a los puntos ideológicos principales que guiaban su política. Así, el thatcherismo ha sido definido como
una combinación de libertad económica, valores cristianos y conservadores tra
dicionales, patriotismo británico y una firme adhesión a Estados Unidos y a otros países de la misma cuerda ideológica dentro del mundo anglohablante.[1]

Primeros años y educación

Margaret Hilda Roberts nació en la localidad de Grantham en Lincolnshire, Inglaterra. Su padre era Alfred Roberts, un almacenero metodista que llegó a ser concejal de su pueblo. A pesar de provenir de una familia liberal, permaneció como independiente, pues tal era la costumbre en el gobierno local. Perdió su puesto de concejal en 1952, después de que el partido Laborista ganase su primera mayoría municipal en Grantham en 1950. Su madre fue Beatrice Roberts (cuyo apellido de soltera era Stephenson) y tuvo una hermana, Muriel (1921-2004). Thatcher fue criada como una devota metodista y permaneció cristiana durante toda su vida.[1]
Margaret Thatcher estudió en la escuela femenina Kesteven y posteriormente en la institución educativa de
Somerville, ingresando a la Universidad de Oxford en 1944 para estudiar química. Se convirtió en presidenta de la Asociación Conservadora de la Universidad de Oxford en 1946, la tercera mujer en acceder al puesto. Se graduó con un grado de segunda clase y trabajó como investigadora química para British Xylonite y después para J. Lyons and Co., donde ayudó a desarrollar métodos para la conservación de helados. También fue miembro de la Asociación de Trabajadores Científicos.

Carrera política entre 1950 y 1970


En las elecciones generales del Reino Unido de
1950 y 1951, Margaret Roberts luchó por el cupo de Dartford, una plaza tradicionalmente ganada por los laboristas, siendo en ese momento la conservadora más joven en postularse al cargo. Durante su militancia en el partido conservador en Kent, conoció a Denis Thatcher, un alto ejecutivo de la industria petrolífera, con el que se casó en 1951. Denis pagó los estudios de su mujer para barrister (una categoría de abogado). Margaret se licenció como abogada en 1953, el mismo año en que nacieron sus hijos gemelos Carol Thatcher y Mark Thatcher. Como abogada se especializó en derecho tributario.
Entonces Thatcher empezó a buscar un escaño conservador seguro, (su marido ya era miembro) y fue rechazada por poco como candidata por
Orpington en 1954. Hubo algunos rechazos más antes de ser seleccionada por Finchley en abril de 1958. Ganó fácilmente el escaño en las elecciones del 1959 y tomo posesión de su escaño en la Cámara de los Comunes. Inusualmente, en su primer discurso tuvo el respaldo de los miembros privados en un proyecto de ley para forzar que los ayuntamientos locales mantuvieran meetings en público, el cual prosperó. En 1961 fue en contra de la línea de voto de su partido para la restauración del azotamiento.
Pronto, Margaret fue promovida a la parte visible de los escaños como secretaria parlamentaria en el Ministerio del Estado para Asuntos Sociales en septiembre del
1961, reteniendo el puesto hasta que los conservadores perdieron poder en las elecciones del 1964. Cuando Sir Alec Douglas-Home dimitió, Thatcher votó en las elecciones por el liderazgo del Partido Conservador a Edward Heath en lugar de Reginald Maudling y fue premiada con el cargo de portavoz conservador. Sagazmente adoptó la política, desarrollada por su colega James Allason, de vender casas municipales a sus inquilinos.[2] En 1966 se trasladó de equipo después del 1966.
Thatcher fue una de los pocos miembros del parlamento en apoyar la proposición de Ley de
Leo Abse para despenalizar la homosexualidad, también votó a favor de la proposición de Ley de David Stell para legalizar el aborto en caso de deficiencias psíquicas o físicas de feto o incapacidad de la madre para hacerse cargo del niño. Según explicaría más adelante su postura en estos asuntos estaba basada por experiencias propias y sufrimiento ajeno. Se mostró a favor del mantenimiento de la pena capital (1965) y votó en contra de facilitar los divorcios. También votó en una ocasión por la prohibición de cacerías de liebres. Forjó su carrera como interlocutora en conferencias en 1966, con un ataque duro a las políticas de aumento de impuestos del gobierno laborista que, según ella, eran un avance «no sólo hacia el socialismo, sino también hacia el comunismo». Se ganó una promoción en el gabinete en la sombra como interlocutora de combustibles en 1967, después fue promovida a transportes y finalmente a educación antes de las elecciones del año 1970.

En el gabinete de Edward Heath

Cuando el partido conservador, bajo el mandato de
Edward Heath, ganó las elecciones generales de 1970, Thatcher se convirtió en la Secretaria del Estado para Educación y Ciencia. En su primer mes en el ministerio, forzó a la Administración a cortar el presupuesto de educación. Suprimió la leche gratuita a las escuelas de entre siete y once años (los laboristas ya habían abolido la leche en la escuela secundaria), lo que produjo una oleada de protestas. Esto condujo a uno de sus poco favorecedores motes: «Maggie Thatcher, Milk Snatcher (Maggie Thatcher la roba leche)». Los documentos del gabinete muestran que ella hablaba en contra del movimiento dentro de gabinete, pero fue forzada a responsabilizarse de los conceptos del colectivo para implementar las posturas de sus ministros.[2]
Su mandato destacó por el soporte a varias propuestas para más autoridades en educación local para cerrar las escuelas gramaticales y adoptar escuelas comprensivas, incluso cuando esto era visto como una política de izquierdas. Thatcher salvó de su abolición a la Universidad Abierta. El canciller Anthony Barber quería abolirla como una medida de recorte de presupuesto, lo que fue visto por Harold Wilson como un truco publicitario. Thatcher creía que era una forma barata de extender la educación superior e insistía que la Universidad debería experimentar admitiendo estudiantes que salían de las escuelas para adultos. En sus memorias, Thatcher escribió que ella no era parte del círculo cercano de Heath, y que no tenía influencia en las claves de las decisiones gubernamentales de fuera de su departamento.
Después de la derrota de los conservadores en las elecciones del
1974, fue trasladada de nuevo a la secretaría de medio ambiente en la oposición. En esta posición, prometió abolir el sistema actual de recaudación de impuestos, que servían para pagar los servicios del gobierno local, lo que derivó en una política popular dentro del partido conservador.
Thatcher estaba de acuerdo con Sir
Keith Joseph y el Centro de estudios para política que el gobierno de Heath había perdido el control de la política monetaria —y tenía un rumbo inadecuado— lo que siguió con su cambio de política en 1972. Después de que su partido perdiera las segundas elecciones de 1974, Joseph decidió arrebatar el liderazgo a Heath, aunque más tarde se retiró. Entonces Thatcher decidió que debería entrar en la carrera para encabezar el partido conservador en 1975 en nombre de la facción de Joseph y el centro de estudios para política. Inesperadamente en la primera votación ganó a Heath, forzándolo a dimitir del liderazgo. En una segunda votación, ella derrotó al sucesor preferido de Heath William Whitelaw por 146 votos a 79, y se convirtió en la líder el partido conservador el 11 de febrero de 1975. Thatcher nombró a Whitelaw como el segundo de abordo. Heath permaneció resentido con Thatcher hasta el final de su vida por lo que percibió como una deslealtad hacia él.

Como líder de la oposición

El
19 de enero de 1976, Thatcher hizo un discurso en el ayuntamiento de Kensington en el cual hizo un feroz ataque a la Unión Soviética. La parte más famosa de su discurso dice:
«Los rusos están inclinados hacía la dominación del mundo, y están adquiriendo rápidamente los medios para convertirse en la nación imperial más poderosa que el mundo haya visto. Los hombres del
Politburó soviético no tienen que preocuparse de los altibajos de la opinión pública. Ellos ponen las armas antes que la mantequilla, mientras que nosotros ponemos cualquier cosa antes que las pistolas.»
En respuesta, el diario del ministro de defensa soviético
Krasnaya Zvezda (Estrella Roja) le dio el sobrenombre de la dama de hierro, el cual fue rápidamente publicitado por Radio Moscú. Thatcher se deleitó con el sobrenombre y pronto se convirtió en una asociación con su imagen de carácter inquebrantable y firme.
Thatcher nombró muchos de los seguidores de Heath al gabinete de la oposición, durante todas sus administraciones buscó tener un gabinete que reflejase el amplio rango de opiniones que había en el partido conservador. Esto fue verdaderamente cierto en el periodo entre
1976 y 1979 en el que ella ganó el liderazgo como una candidata segundona y tenía poco poder de base por ella misma dentro del partido. Thatcher tenía que actuar con cautela para convertir el partido conservador a sus creencias monetaristas. Se reservó el soporte de Heath para la devolución del gobierno para Escocia. En una entrevista en el programa World in Action en enero de 1978, ella dijo «la gente esta realmente preocupada por si este país puede ser inundado por gente con una cultura diferente», surgiendo una controversia particular en aquel tiempo.[3] Recibió 10.000 cartas de agradecimiento por sacar el tema y los conservadores ganaron a los laboristas en las encuestas de opinión, para ambos partidos el 43% antes del discurso un 48% para los conservadores y un 39% para los laboristas inmediatamente después.[3]
Durante las elecciones generales del año 1979, la mayoría de las encuestas de opinión mostraban que los votantes preferían a James Callaghan como Primer Ministro incluso cuando el partido conservador se mantenía como líder en las encuestas. El gobierno laborista tenía dificultades con las disputas industriales, huelgas, alto desempleo y el colapso de los servicios públicos durante el invierno del 1978-1979, apodó el invierno como «El invierno del malestar». Los conservadores usaron pósters durante la campaña con eslogans como Labour isn't working («El laborismo no está funcionando»; véase [4]) para atacar el récord del gobierno en materia de desempleo y su sobrerregulación del mercado laboral.
El gobierno laborista de
James Callaghan cayó después de un exitosa moción de censura en verano de 1979, y en las elecciones generales de 1979 los conservadores ganaron por mayoría de 44 escaños en la Cámara de los Comunes, y Margaret Thatcher se convirtió en la primera mujer del Reino Unido en ser primera ministra. Al llegar al 10 de Downing Street, ella dijo una cita de San Francisco de Asís:
«Donde hay discordia, podemos traer armonía. Donde hay un error, podemos traer verdad. Donde hay duda, podemos traer fe. Y donde hay desesperación, podemos traer esperanza.»

Como Primera Ministra

1979–1983 [
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Thatcher se convirtió en la primera mujer en ser Primer Ministro el
4 de mayo de 1979, con la promesa de invertir el declive económico del Reino Unido y reducir el papel del Estado en la economía. Thatcher se mostraba muy crítica con las actuaciones contemporáneas del de los servidores públicos que según su punto de vista habían provocado el declive económico del Reino Unido desde tiempos del Imperio Británico. Pretendía recuperar para el Reino Unido un nivel más alto de influencia y liderazgo en las relaciones internacionales. Por su ideología y modo de gobernar se la consideraba un alma gemela de Ronald Reagan, elegido en 1980 en Estados Unidos, y en menor grado de Brian Mulroney, elegido en 1984 en Canadá. Parecía que el conservadurismo podría ser durante un tiempo la doctrina política dominante en la mayoría de los países de habla inglesa en ese momento.
En
mayo de 1980, un día antes de que se reuniera con el Taoiseach irlandés, Charles Haughey, para discutir sobre Irlanda del Norte, anunció en la Cámara de los Comunes que «el futuro de los asuntos constitucionales de Irlanda del Norte es cosa del pueblo norirlandés, su gobierno, su parlamento, y de nadie más».
En
1981, un número de prisioneros del IRA y el Ejército Nacional de Liberación Irlandés (INLA por sus siglas en inglés) en la prisión Maze de Irlanda del Norte, conocida en Irlanda como 'Long Kesh' (su nombre anterior), empezaron una huelga de hambre para recuperar el estatus de presos políticos, que les había sido revocado cinco años antes por el gobierno laborista. Bobby Sands, el primero de los huelguistas, fue elegido miembro del Parlamento Británico por la circunscripción de Fermanagh y Sud Tyrone pocas semanas antes de morir de inanición.
Thatcher al principio rechazó con contundencia devolver el estatus político a los prisioneros republicanos, declarando como bien se recuerda que «Un crimen es un crimen; no es política.» Sin embargo, después de que nueve hombres más murieran de hambre y la huelga finalizara, y frente al creciente enfado en ambas partes de la frontera y un malestar civil generalizado, algunos derechos relacionados al estatus político fueron restablecidos a los prisioneros paramilitares.
Thatcher también continuó la política de ulsterlización del anterior gobierno laborista y su secretario de Estado para Irlanda del Norte,
Roy Mason, creyendo que el unionismo de Irlanda del Norte debería estar en la vanguardia para combatir el republicanismo irlandés.
Como monetarista, Thatcher comenzó su política económica incrementando los tipos de interés para frenar la crecida de provisiones de dinero y de este modo bajar la inflación. Tenía preferencia por los impuestos indirectos sobre el impuesto sobre la renta, y el
IVA aumentó bruscamente hasta el 15%, realmente aumentando a corto plazo la inflación. Estas acciones dañaron a los negocios -- especialmente al sector manufacturero -- y el desempleo rápidamente rebasó la cifra de dos millones, doblando el número de parados del anterior gobierno laborista.
Comentaristas políticos recordaron al gobierno de Heath y especularon con que Thatcher acabaría igual, pero Thatcher repudió ese planteamiento en la conferencia del partido conservador de 1980 con un discurso.
[4] Lo que ella dijo se confirmó en los presupuestos de 1981, cuando (a pesar de las preocupaciones hechas públicas de 364 economistas distinguidos), fueron incrementados los impuestos en una situación de recesión económica. En enero de 1982, la inflación bajó a un único dígito y el tanto por ciento de interés ya podía disminuir. El desempleo continuaba creciendo, alcanzando un valor de 3,6 millones. Sin embargo, Norman Tebbit había sugerido que, debido al gran número de personas que pedían un subsidio por desempleo mientras trabajaban, el desempleo nunca pasó de los tres millones.
En
1983, las exportaciones industriales habían bajado un 30% con respecto a 1978.

Las Islas Malvinas

El
2 de abril de 1982, Argentina decidió recuperar las Islas Malvinas, basándose en los títulos de 1833. Como este hecho, a los ojos británicos, constituía una invasión de su territorio —la única experimentada desde la Segunda Guerra Mundial—, Thatcher reaccionó con celeridad, enviando a los pocos días del incidente una fuerza naval con la misión de recapturar las islas. A pesar de la gran dificultad logística que experimentó, la empresa resultó exitosa, hecho que produjo en el Reino Unido una ola de entusiasmo patriótico, que redundó en un innegable aumento de su popularidad como primera ministra.

1983–1987

El 'factor Falklands', junto con las señales de recuperación económica a principios de 1983, ayudo enormemente a la causa del gobierno. El partido laborista estaba dividido, y había una nueva pelea por el centro político, el Alianza liberal SDP, formado por un pacto electoral entre el partido Social Democrático y el partido Liberal. Sin embargo, este agrupamiento de cohesión incierta falló en el intento de avanzar, aunque brevemente lideró las encuestas de opinión. En las elecciones generales del Reino Unido de 1983, los conservadores ganaron el 42,4% de los votos, el partido laborista el 27,6% y la Alianza un 25,4% de los votos. Aunque el porcentaje de votos conservadores cayó ligeramente (1,5%) desde 1979, el voto laborista se había hundido cayendo un 9,3% y la gran distancia con el segundo partido fue traducido por el sistema británico de escrutinio uninominal mayoritario dentro de la mayoría aplastante conservadora. Bajo el mandato de Margaret Thatcher, los conservadores habían ganado con una mayoría de 144 por encima de otros partidos, la mayoría más holgada lograda por un candidato desde 1935.

1987–1990

Ganó de nuevo las elecciones generales de 1987, en pleno auge económico y en contra de la oposición laborista, partidaria del desarme nuclear unilateral, con una mayoría de 102, un margen más reducido que en las anteriores elecciones y se convirtió en la Primera Ministra que más tiempo ha servido desde
Robert Banks Jenkinson, Lord Liverpool (desde 1812 hasta 1827), y la primera en ganar tres elecciones sucesivas desde Henry Temple, Tercer Vizconde de Palmerston en las elecciones generales de 1865. Fue la primera mujer europea en desempeñar el cargo de Primer Ministro. Muchos diarios del Reino Unido le apoyaron, a excepción del The Daily Mirror, The Guardian y The Independent. En los tabloides era conocida como «Maggie», lo cual inspiró el conocido eslogan de protesta «Maggie Out!» ´(Maggie fuera), cantado durante este periodo por algunos de sus oponentes. Su impopularidad entre la izquierda es evidente por las letras de algunas canciones populares contemporáneas: «Stand Down Margaret» (The Beat), «Tramp The Dirt Down» (Elvis Costello), «Dear Margaret» (The Kinks), «Margaret On The Guillotine» (Morrissey), algunas canciones de (Pink Floyd) en «The Final Cut», y «Mother Knows Best» (Richard Thompson).
Aunque en sus inicios era partidaria de la despenalización de la homosexualidad masculina declaró en la conferencia del partido conservador en 1987 que: «A los niños que necesitan ser enseñados a respetar los valores de la moral tradicional se les enseña que tienen el derecho irrenunciable de ser gays». Los miembros del parlamento conservadores situados en escaños de la parte de atrás, reaccionaron violentamente en contra de la 'promoción' de la homosexualidad, y en diciembre de 1987, la controvertida 'sección 28' fue añadida a una enmienda, la cual decía que no se podía promocionar la homosexualidad. Esta legislación fue abolida por la administración laborista de Tony Blair.
Durante su tercer mandato se creó un sistema de educación para adultos desempleados que incluía un el desempeño de trabajos a jornada completa hecho para el subsidio de paro. Este trabajo era remunerado con tan solo 10 libras adicionales. Se trata de un modelo importado de EEUU.
A finales de los 1980, Thatcher, antigua química, se empezó a preocupar por los temas ambientales, cosa que antes había descartado: «Cuando te has pasado la mitad de tu vida política acordando temas rutinarios como los ambientales, es apasionante tener una crisis real en tus manos», dicho en relación con el conflicto de las Malvinas.
En
1988, hizo un discurso importante, aceptando los problemas del calentamiento global, el agujero de ozono y la lluvia ácida. En 1990, abrió el centro Hadley para la predicción e investigación del clima. [5] En su libro Statecraft (2002), describió sus lamentos finales en soporte del calentamiento global inducido por las personas, perfilando los efectos negativos que ella percibió que tenía sobre la política de proceso de fabricación. «Todos las acciones internacionales que se acuerden con los problemas medioambientales, debemos permitir a nuestras economías crecer y desarrollarse, porque sin crecimiento, no se puede generar la riqueza necesaria para pagar por la protección del medio ambiente.»
En
Brujas, Bélgica, en 1988, Thatcher hizo un discurso en el cual perfiló su oposición a las propuestas de la Comunidad Europea para una estructura federal y un incremento en la centralización de las decisiones. Aunque había apoyado del miembro británico, Thatcher creía que el papel de la CE debería limitarse a asegurar el libre comercio y una competitividad efectiva, y temía que las nuevas regulaciones de la CE podría revertir los cambio que ella estaba haciendo en el Reino Unido. «No hemos retrocedido con éxito nuestras fronteras del estado de Bretaña, solo para verles reimponer a nivel europeo, con un super estado europeo ejerciendo una nueva dominación desde Bruselas.» Estaba específicamente en contra de la unión económica y monetaria en la que una única moneda reemplazaría las monedas nacionales. Este discurso causó las protestas de otros líderes europeos, y expusieron por primera vez la profunda división que estaba emergiendo sobre la política europea dentro del partido conservador.
La popularidad de Thatcher volvía a bajar en
1989, cuando la economía sufría de nuevo por el gran interés para la cotización impuestos para parar un insostenible boom. Thatcher culpó a su canciller, Nigel Lawson, que seguía una política económica preparatoria para una unión monetaria, en una entrevista para el Financial Times, en noviembre de 1987, Thatcher reivindicó no haber sido informada de esto y que no lo aprobaría.[6]
En un encuentro antes de la cumbre de la Comunidad Europea en Madrid en junio de 1989, Lawson y el Ministro de Exteriores Geoffrey Howe forzaron a Thatcher a acordar las circunstancias bajo las cuales ella se uniría al mecanismo de intercambio de proporciones, una preparación para la unión monetaria. En el encuentro, los dos informaron que dimitirían si sus demandas no eren convenidas por Thatcher.[5] Thatcher se vengó de ambos degradando a Howe y escuchando más a su consejero Alan Walters en los asuntos económicos. Lawson dimitió ese mismo octubre, sintiendo que se la había jugado.
En noviembre, Thatcher peleó por el liderazgo del partido conservador con
Anthony Meyer. Como Meyer era virtualmente un miembro del parlamento de los escaños traseros desconocido, era visto como un candidato cabeza de turco por otros miembros del partido. Thatcher fácilmente derrotó a Meyer, pero hubo sesenta papeletas para Meyer o con abstenciones, un sorprendente gran número para un actual Primer Ministro. Sin embargo, los partidarios de Thatcher en el partido vieron el resultado como una victoria, aclamando que después de diez años como Primer Ministro y con aproximadamente 370 votos de los miembros del parlamento, la oposición fue sorpresivamente pequeña.[7]
El nuevo sistema de Thatcher para reemplazar los impuestos del gobierno local, se resumió en un manifiesto conservador para las elecciones de 1987, fue introducido en Escocia en 1989 y en Inglaterra y Gales en 1990. Las proporciones fueron reemplazadas por una misma cantidad para todos los individuos residentes, con descuentos para los individuos con poca renta. Esta fue la política más universalmente impopular de su mandato como Primera Ministra.
Otros problemas adicionales surgieron cuando muchas de las cantidades de impuestos establecidas por ayuntamientos locales, finalmente fueron mucho más grandes que lo anteriormente predecido. Esto ocasionó que los oponentes del nuevo sistema se agruparan para resistir
bailíos y alterar las audiencias de la corte de los devotos al cargo común. El miembro del parlamento laborista, Terry Fields, fue encarcelado 60 días por rechazar en un principio el pago de su cargo de comunidad. Como Thatcher continuaba con su rechazo a solucionar el problema del impuesto, hasta 18 millones de personas se negaron a pagar. Las medidas de aplicación se convirtieron cada vez más draconianas, surgieron un gran número de disturbios y culminó con el amotinamiento más serio, el que pasó en Trafalgar Square, en el que asistieron más de 200.000 manifestantes. La gran impopularidad del impuesto, fue el mayor factor de la caída de Thatcher.
Uno de los últimos actos de Thatcher en ejercicio fue presionar al presidente de los EEUU
George H. W. Bush para desplegar tropas en Oriente Medio para expulsar al ejército de Saddam Hussein de Kuwait. Bush estaba un poco inquieto por el plan, y fue cuando Thatcher le dijo «¡no hay tiempo para estar inseguro!».
El viernes anterior a la conferencia del partido conservador en octubre de 1990, Thatcher ordenó a su nuevo ministro de Hacienda,
John Major reducir el tanto por ciento de interés en un 1%. Major le persuadió que la única forma de mantener la estabilidad monetaria era uniéndose al mecanismo de intercambio de porcentajes en el mismo momento, a pesar de estar de acuerdo con las 'condiciones de Madrid'. La conferencia del partido conservador de ese año mostró un gran grado de unidad; pocos se imaginaban que Thatcher permanecería pocas semanas en el ministerio.

Política industrial y sindical

Thatcher se propuso reducir la influencia de los sindicatos en la economía británica. Bajo su mandato muchos de ellos declararon huelgas que por lo general no consiguieron sus objetivos como respuesta a la legislación promulgada. Según expresa un documental de la BBC Thatcher probablemente destruyó la influiencia de los sindicatos casi durante una generación.
En 1984 el Sindicato Nacional de Mineros (NUM por sus siglas en inglés) declaró la huelga como rechazo al cierre de gran número de explotaciones y el despido de miles de trabajadores. Thatcher rehusó reunirse a negociar con los sindicatos y en unas declaraciones célebres se refirió a la huelga: "Tuvimos que luchar contra el enemigo exterior en las Malvinas. Siempre tenemos que ponernos a salvo del enemigo interior, mucho más peligroso, difícil de batir y nocivo para la libertad". Durante la huelga minera los desórdenes provocados por los huelguistas se combatieron con controvertidas técnicas policiales. Dos mineros, Dean Hancock y Russell Shankland, fueron condenados a cadena perpetua por el asesinato de un taxista. Después de un año de huelga en 1985 el Sindicato Nacional de Mineros levantó la protesta sin haber conseguuido ningún acuerdo con el gobierno. Este cerró a continuación 25 pozos en 1985; en 1992, ya eran un total de 97 las explotaciones cerradas. El resto fueron privatizadas y vendidas en 1994. Estas políticas tuvieron grandes consecuencias en la estructura industrial del país. El cierre de minas tuvo como consecuencia una perdida de puestos de trabajo y un incremento del desempleo.
En otro alarde de políticas no intervencionistas en la economía Thatcherr privatizó el monopolio estatal de los astilleros británicos. Sólo unas pocas compañías subsisten hoy día.

Caída del poder

El «asesinato» político de Margaret Thatcher, de acuerdo con testigos como Alan Clark, uno de los episodios más dramáticos en la historia policial británica. La idea de un Primer Ministro con un servicio largo -invicto en las votaciones- fueron rechazados por una votación interna del partido. Sin embargo, por 1990, en oposición a las políticas de Thatcher en los impuestos de los gobiernos locales, la percepción de gobierno del mal manejo de la economía y la división abierta dentro del partido conservador acerca de la integración europea, le hicieron a ella y a su partido que parecieran cada vez más vulnerables políticamente.
El
1 de noviembre de 1990, Geoffrey Howe, uno de los más antiguos y leales partidarios de Thatcher, dimitió de su posición como diputado del primer ministro en protesta a la política europea de Thatcher. En su discurso de dimisión en la cámara de los comunes dos semanas más tarde, sugirió los tiempos han venido para «otros para considerar su propia responsabilidad al trágico conflicto de lealtad» con el cual él expresó con lo que había estado luchando demasiado tiempo. Su antiguo colega del consejo de ministros Michael Heseltine subsecuentemente peleó con ella por el liderazgo del partido, y atrajo el suficiente apoyo en la primera ronda de votaciones para prolongar la contienda a una segunda votación. Aunque inicialmente ella expresó que se presentaría a la segunda votación, Thatcher decidió, después de consultar con sus colegas del Consejo de Ministros, retirarse de la contienda. El 22 de noviembre, justo después de las 9.30 a.m., anunció al Consejo de Ministros que no seria candidata en la segunda votación. Poco después, su personal hizo público su declaración de dimisión:
Después de haber consultado abiertamente con mis colegas, hemos concluido que la unidad del partido y las previsiones de victoria en las elecciones generales aumentarán si yo no sigo y posibilitar a los compañeros del consejo de ministros iniciar las votaciones para elegir a un nuevo líder. Me gustaría agradecer a todos los que en el Consejo de Ministros y fuera de él me dieron todo el apoyo.
Neil Kinnock, líder de la oposición, propuso una moción de censura al gobierno y Margaret Thatcher cogió la oportunidad que se presentó en el día de su dimisión para entregar una de sus representaciones más memorables:
«... una moneda única es una de las políticas de Europa, de forma encubierta es una Europa federal. Por eso, consideraré la propuesta del Honorable Miembro para Bolsover (Dennis Skinner). ¿Dónde estamos ahora? estoy disfrutando de esto.»
Thatcher apoyó a
John Major como su sucesor y como era esperado, ganó la contienda por el liderazgo. Después de su dimisión una encuesta desveló que el 52% estaba de acuerdo en que «En balance había sido buena para el país», y el 48% creía que había sido «mala».[6] En 1991, se le dio una ovación sin precedentes en la conferencia anual del partido, aunque educadamente rechazó las llamadas de los delegados a hacer un discurso. En cambio, hizo ocasionalmente algún discurso en la cámara de los comunes después de ser Primera Ministra. Se retiró de la cámara en las elecciones generales de 1992.[8]

Carrera post-política
En 1992, Margaret Thatcher fue elevada por la Cámara de los Lores otorgándole el título nobiliario de Baronesa Thatcher, de Kesteven, en el condado de Lincolnshire. No obtuvo un título hereditario, tal y como ella recomendó por Harold Macmillan, después Conde de Stockton, en su noventa aniversario en 1984. Thatcher ha explicado que ella cree que no ha hecho suficiente para obtener un título hereditario. Por virtud de la baronía viva, entró en la Cámara de los Lores. Hizo series de discursos en el criticismo de los lores en el Tratado de Maastricht, describiéndolo como «un tratado lejano» y en junio de 1993 espetó a los lores: «Yo nunca podría haber firmado este Tratado». También abogó por un referéndum del Tratado, citando a A. V. Dicey, en el que ya que los tres partidos principales estaban a favor de una revisión del Tratado, el pueblo debía tener voz en el asunto.
En agosto de 1992 llamó a la
OTAN a parar el asalto serbio en Goražde y Sarajevo para finalizar la limpieza étnica y preservar el Estado de Bosnia. Thatcher reivindicaba que lo que estaba pasando en Bosnia eran «reminiscencias de lo peor de los excesos de los Nazis». En diciembre del mismo año ella avisó que se podría producir un holocausto en Bosnia y después de la primera masacre de Srebrenica, en abril de 1993, Thatcher pensó que resultó «un campo de batalla el cual pensaba que nunca iba a volver de nuevo a ver en Europa». Según se dice, Thatcher dijo a Douglas Hurd, el ministro de Asuntos Exteriores: "Douglas, Douglas, podrías hacer que Neville Chamberlain pareciese un belicista".
Thatcher había sido ya condecorada por la
Reina Isabel II en 1990, poco después de su dimisión como Primera Ministra, cuando fue nombrada para la Orden del Mérito, una de las mayores distinciones del Reino Unido. Además, a su marido Denis Thatcher le fue dado un título nobiliario en 1991 (asegurándose que su hijo Mark heredará el título). Ésta fue la primera vez que se creó una dignidad de baronet desde 1965. En 1995, a Thatcher la elevaron hasta Orden de la Jarretera, la orden mayor del Reino Unido de Caballería.
En
julio de 1992, fue contratada por la gigante corporación tabacalera Philip Morris, ahora Grupo Altria, como una «asesora geopolítica» por 250.000 US$ al año y una contribución anual de 250.000 US$ para su fundación.
Desde 1993 hasta
2000, sirvió como rectora de la Universidad de William and Mary, ubicada en el Estado de Virginia, en los EE. UU.. También fue rectora de la Universidad de Buckingham, la única universidad privada del Reino Unido. Se retiró del puesto en 1998.
Escribió sus
memorias en dos volúmenes: The Path to Power y The Downing Street Years. En 1993 el segundo volumen fue televisado por la BBC, donde describió la rebelión del Consejo de Ministros que la llevó a dimitir, como «traición con una sonrisa en sus caras».
Aunque ella mostraba su apoyo en público, en privado mostraba su desagrado con muchos de los planes políticos de su sucesor,
John Major, y sus puntos de vista fueron transmitidos a la prensa y con reportajes amplios. Fue crítica con el aumento en gasto público bajo el mandato de Major, el incremento de los impuestos y su actitud más favorables a la integración europea. Después de la elección de Tony Blair como líder del partido laborista en 1994, Thatcher dio una entrevista en mayo de 1995 en la cual alabó a Blair como «probablemente el más formidable líder laborista desde Hugh Gaitskell. He visto mucho socialismo detrás de sus escaños frontales, pero no en Míster Blair. Genuinamente, pienso que él ha cambiado».
En las elecciones de
1997 para el liderazgo del partido conservador en las consecuencias de la derrota arrolladora de los conservadores en las elecciones generales del 1997 en las manos de los nuevos laboristas, Thatcher expresó su soporte a William Hague después de que Kenneth Clarke entró en una alianza con John Redwood. Entonces según se dice Thatcher se paseaba por la sala del té de la cámara de los comunes, alentando a los miembros parlamentarios conservadores a votar por Hague.
En
1998, Thatcher hizo una visita muy publicitada al ex presidente chileno Augusto Pinochet y su esposa Lucía Hiriart de Pinochet, mientras estaba bajo arresto domiciliario en Surrey, para expresarle su incondicional amistad. Pinochet había sido un aliado clave en la Guerra de las Malvinas. Thatcher y Pinochet son miembros de Rotary International. Durante el mismo año, ella hizo una donación de 2.000.000 £ a la Universidad de Cambridge para la dotación de la cátedra de Margaret Thatcher Chair en estudios empresariales. También donó el archivo de sus papeles personales a la institución universitaria Churchill, Cambridge donde la colección continua para ser expandida.
Margaret Thatcher apoyó activamente a la campaña de los conservadores en las elecciones generales de
2001. En las elecciones por el liderazdo del partido conservador del 2001 de poco después, Lady Thatcher dejó de apoyar a Iain Duncan Smith porque creía que él «haría infinitamente mejor de líder» que Kenneth Clarke debido a «puntos de vistas anticuados del papel del Estado y su ilimitado entusiasmo por la integración europea».
En
2002 publicó Statecraft: Strategies for a Changing World, detallando sus pensamentos de relaciones internacionales desde su dimisión en 1990. Los capítulos sobre la Unión Europea eran particularmente controvertidos; llamaba a una re-negociación fundamental de la relación del Reino Unido con el resto de miembros para preservar la soberanía del Reino Unido y, si esto falla, para que Britania se marche y unirse a la NAFTA. Estos capítulos fueron serializados en The Times el lunes 18 de marzo, y causó furor político para el resto de la semana hasta el viernes, 22 de marzo, cuando fue anunciado que ella fue avisada por sus doctores para no hacer más discursos públicos debido a sus problemas recientes de salud, ya que había sufrido algunos pequeños accidentes cerebrovasculares.
Permaneció activa en varios grupos, incluido el grupo Conservative Way Forward, el grupo Bruges (euro-escépticos) y la Fundación Europea. Enviudó de Denis Thatcher el día
26 de junio de 2003.
El
11 de junio de 2004, Thatcher asistió al funeral, y entregó un tributo via vídeo-cassete al antiguo presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan en su funeral de estado en la Catedral Nacional en Washington, D.C..
En
diciembre de 2004, se informó que Thatcher había tenido un encuentro privado con miembros del parlamento conservadores en la que ella estaba en contra del plan del gobierno británico para introducir tarjetas de identidad. Decía que las tarjetas de identificación era un «concepto germánico y completamente ajeno a este país».
El
13 de octubre de 2005, Thatcher dio para su 80 aniversario una fiesta en el hotel Mandarin Oriental en Hyde Park donde entre los invitados se incluían la reina de Inglaterra y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo. Allí, Geoffrey Howe, ahora Lord Howe of Aberavon, comentó acerca de su carrera política «Su triunfo real fue haber transformado no solo un partido, sino dos, por eso cuando eventualmente los laboristas volvieron, la mayoría del thatcherismo fue aceptado como irreversible».
En septiembre de 2006, Thatcher asistió a la misa oficial en
Washington, D.C. por el quinto aniversario de los ataques terroristas del 11S. Asistió como invitada del vicepresidente de los EE.UU., Dick Cheney, y se reunió con la ministra de estado de los EE.UU. Condoleezza Rice durante su visita. Fue su primera visita a los Estados Unidos desde el funeral del ex-ministro de defensa de los EE.UU. Caspar Weinberger en abril de 2006.
El
24 de agosto de 2008, coincidiendo con la fecha de clausura de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, aparece en los medios de comunicación la publicación del libro A Swim-On Part in the Goldfish Bowl: A Memoir, escrito por su hija, Carol Thatcher, en el que habla sobre la demencia senil que afecta a su madre desde hace varios años.[7] [8]

Legado
Margaret Thatcher junto a Helmut Kohl, Juan Pablo II, y su gran aliado durante toda la década de los años 1980, Ronald Reagan, ha sido una de las figuras históricas más importantes en ayudar al derrumbamiento del telón de acero y de los regímenes comunistas de Europa del Este.
Muchos ciudadanos británicos recuerdan donde estaban y que estaban haciendo cuando escucharon que Margaret Thatcher dimitía y cuales fueron sus reacciones. Dado el clima ideológico político de aquel tiempo, Margaret Thatcher provocó reacciones positivas y negativas desde las diferentes caras del espectro político.
Margaret Thatcher ha sido acreditada por sus reformas macro-económicas con las que rescató a la economía británica del estancamiento de los años 1970 y admirada por su compromiso radical con los temas económicos. Las izquierdas le acusaron de desmantelar el
estado del bienestar y de la destrucción de mucha de la base manufacturera del Reino Unido, llevando muchos trabajadores manufactureros a un desempleo largo. No obstante, los partidarios de la privatización y del mercado libre citan la recuperación de la economía durante los mediados de la década de 1980 y el éxito de la economía británica actual con una relativa tasa de desempleo baja.
En los años 1970, el Reino Unido era visto como el país con más dificultades económicas de
Europa. Sin embargo, el Reino Unido emergió como una de las economías más exitosas de la Europa moderna. Mientras que la tasa de desempleo eventualmente descendió se produjo después de perdidas de puestos de trabajo y una labor radical de las reformas del mercado. Esto incluye leyes que debilitaban uniones empresariales y la desregulación de los mercados financieros, los cuales ciertamente tuvieron parte en el retorno de Londres a una posición de liderazgo como un centro financiero europeo. Margaret Thatcher también pujó por el incremento de la competitividad en telecomunicaciones y otras utilidades públicas.
Críticos de este punto de vista creen que los problemas económicos de los años 1970 fueron exagerados y fueron causados mayormente por factores externos al control del gobierno del Reino Unido, como el alto precio del petróleo causado por la crisis petrolera, causante de la gran inflación que dañó las economías de casi todos los principales países industriales. Por consiguiente, los críticos también discuten que el deterioro económico no era el resultado de una regulación incrementada y el poder de los sindicatos, como las demandas de los partidarios del Thatcherismo. Los críticos también argumentan que el periodo en el gobierno de Thatcher coincidió con una mejora general en la economía mundial, aunque el Reino Unido adelantara otros países de la OCDE en el ránking GDP durante este tiempo. Los críticos también discuten que la economía se benefició de la tendencia al alza de las tasas de los ingresos del petróleo del mar del Norte (aunque esto a veces es un arma de doble filo; mirar Mal holandés), y que esto fue la causa real de la mejora del entorno económico de los años 1980 en lugar de las políticas de Margaret Thatcher.
Desde el punto de vista del público británico las impresiones sobre Margaret Thatcher son muy variadas. Una clara muestra de la división de opinión sobre el liderazgo de Thatcher se pueden encontrar en recientes encuestas televisivas: Thatcher aparece en el número 16 del año
2002 en la lista de los «100 mejores ingleses», el cual es el puesto más alto ocupado por una persona viva. En cambio, también aparece en la lista del 2003 de los «100 peores ingleses», ocupando el puesto número 3, el cual es el peor puesto ocupado por una persona viva, con poca diferencia con el Primer Ministro laborista Tony Blair. Al final, no obstante, pocos pueden discutir que no ha habido ninguna mujer que haya jugado un papel más importante en el escenario mundial en el siglo XX. En la forma más sincera de halagos, el Primer Ministro laborista, Tony Blair, el mismo que ha sido elegido tres veces como Primer Ministro, ha reconocido implícita y explícitamente su importancia por continuar muchas de sus políticas económicas. La misma Thatcher reconoció indirectamente a Blair durante la competición por el liderazgo de los conservadores cuando dijo Ellos...(los del partido conservador)... no necesitan a nadie que pueda batir al señor Blair, ellos necesitan a alguien como el señor Blair.
En la mayoría de
Escocia, Gales, Irlanda del Norte y las áreas agrícolas y urbanas del norte de Inglaterra es aún insultada. Mucha gente recuerda la miseria de las huelgas mineras, las cuales destruyeron muchas comunidades de explotaciones mineras, y el declive de la industria pesada tradicional, a pesar del subsiguiente boom en servicios industriales.
En las elecciones de 1987 se reflejaron las opiniones negativas de Thatcher en las comunidades industriales y mineras, en las cuales ella ganó por victoria aplastante ganando un gran número de escaños en el sur de Inglaterra y las áreas rurales y agrícolas del norte de Inglaterra mientras que ganó unos pocos escaños en el resto de áreas del país. Por la política común agrícola, la agricultura británica era (y continúa) duramente subsidiada mientras otras partes débiles de la economía no reciben un soporte similar en las tasas de la renta. Este desequilibrio geográfico en el soporte a Thatcher le condujo a un sentimiento generalizado en Escocia, Gales y las regiones inglesas y contribuyó directamente al crecimiento de movimientos de descentralización en estas áreas.

Títulos y honores
Títulos
Títuloss que Lady Thatcher ha ostentado desde su nacimiento en orden cronológico:
Miss Margaret Roberts (
13 de octubre, 192513 de diciembre, 1951)
Mrs Denis Thatcher (
13 de diciembre, 19518 de octubre, 1959)
Mrs Denis Thatcher, Miembro del
Parlamento (8 de octubre, 195922 de junio 1970)
La Excelentísima Margaret Thatcher, Miembro del Parlamento (
22 de junio, 197030 de junio, 1983)
La Excelentísima Margaret Thatcher, Socia de la
Royal Society, Miembro del Parlamento (30 de junio, 19837 de diciembre, 1990)
La Excelentísima Margaret Thatcher, Orden del Mérito, Socia de la Royal Society, Miembro del Parlamento (
7 de diciembre, 19904 de febrero, 1991)
La Excelentísima Lady Thatcher, Orden del Mérito, Socia de la Royal Society, Miembro del Parlamento (
4 de febrero, 19919 de abril, 1992)
La Excelentísima Lady Thatcher, Orden del Mérito, Socia de la Royal Society (
9 de abril, 199226 de junio, 1992)
La Excelentísima Baronesa Thatcher, Orden del Mérito, Consejera Privada del monarca, Socia de la Royal Society (
26 de junio, 199222 de abril, 1995)
La Excelentísima Baronesa Thatcher, miembro de la
Orden de la Jarretera, Orden del Mérito, Consejera Privada del monarca, Socia de la Royal Society (22 de abril, 1995 – )

Honores

Dama de la Muy Noble Orden de la Jarretera.
Orden del Mérito.
Miembro de la Muy Honorable Consejería Privada de Su Majestad.
Socia de la
Royal Society.
Miembro honoraria del Club de Caballeros del Club Carlton Club, y la única mujer con derecho a disfrutar de todos los derechos que puede tener un miembro.

Críticas en la cultura popular
La posición derechista de Margaret Thatcher, "Maggie" como la llaman sus contradictores, ha sido objeto de críticas por parte de varias multitudes, entre ellos artistas. El cantautor francés Renaud le dedicó Miss Maggie y la banda británica Pink Floyd la señala culpable de la Guerra de las Malvinas en los temas The Post war Dream y The Fletcher Memorial Home del álbum The Final Cut.
Últimamente se dio a conocer su propuesta (fallida) de atacar con
armas nucleares a Argentina en la Guerra de las Malvinas[9].

Honores Extranjeros
Medalla Presidencial de la Libertad
Medalla Senatorial Republicana de la Libertad
Patrona de la Fundación Heritage.

video

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